La mayoría de padres primerizos se sorprenden cuando los niños desarrollan
ciertas fobias al agua, al jabón o a la higiene en general. Para que todas estas
actividades sean menos traumáticas hay que acostumbrarlo poco a poco. Las
sugerencias que encuentra a continuación le ayudarán a salvaguardar la buena
salud del bebé:
- Los accidentes constituyen el mayor riesgo para la salud de los niños pequeños. No hay que sobrevalorar la autosuficiencia del menor porque la prudencia aún no se desarrolla a esa edad.
- Hay que cuidar el ombligo mientras acaba de cicatrizar y no irritarlo o dejarlo húmedo porque puede infectarse.
- No se preocupe si se va agua a los oídos del bebé. El tímpano está protegido por una estructura diseñada especialmente para expulsar el agua que entra al oído y limpiarlo.
- Si cae jabón o champú en los ojos lo mejor es enjuagarlos con abundante agua.
- Durante el baño no hay que zambullir al niño. Para evitar que se ruede o se le resbale de las manos, utilice almohadillas esponjadas de apoyo y tenga cuidado de no golpearlo.
- Use el brazo para sostener la cabeza del niño cuando lo tenga inclinado hacia atrás. La fontanela, al igual que el resto de la cabeza se debe lavar suavemente. Los puntos blandos donde los huesos del cráneo aún no se han soldado están cubiertos por una membrana protectora y por la piel para que el manejo diario no pueda afectar al bebé.
- Cuando esté más grandecito, lleve al niño a la ducha con usted para acostumbrarlo al agua en la cara.
- Corte esponjas de colores con formas interesantes para entretenerlo y cante o cuéntele un cuento mientras lo baña.
- No utilice los mismos productos del resto de la familia. Hay jabones y champús especiales que no le irritan la piel ni le causan molestias en los ojos.
no sabía que se debía tener tantos cuidados con el niño. Tendré en cuenta estos consejos para que mi bebé crezca muy feliz
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