Las primeras semanas con el recién nacido parecen ser una interminable ronda de cambio de pañales. La vejiga del bebé es muy pequeña aún, así que hay que ponerle un pañal limpio después de cada comida, cada siesta y antes de dormir. Lo más recomendable es cambiarle el pañal cada vez que haga sus necesidades, pues si permanece en contacto con su delicada piel es muy posible que se roce o irrite su colita.
Tanto tiempo invertido en poner y quitar pañales no tiene porqué volverse tedioso. Cada que puedas, transforma los cambios en sesiones de juegos o caricias, pero ojo, si es de noche haz todo lo contrario. Es decir, cambia a tu niño rápida y silenciosamente para que él también sepa diferenciar entre día y noche.
Con el transcurso del tiempo notarás que ensucia menos pañales y a partir de los dos años comenzará con la bacinica. Como hemos dicho antes, lo más común es usar pañales desechables. La decisión es tuya. Si te preocupa el costo económico, te interesa saber que si sumas lo que gastarás en tela, calzoncillos de plástico, agua, detergente, desinfectante, lavadora, entre otros, el total no es mucho menor de lo que te cuestan los desechables. Habiendo dicho esto, hay gran cantidad de pañales para escoger. Escoge la marca y modelo que mejor se adapte a tu presupuesto. Recuerda que aunque sea más grueso, no tiene porqué ser más absorbente. Pero se puede encontrar pañales con sustancias que gelatinizan la humedad, por ejemplo.
Las principales marcas ofrecen éste y otros tipos de pañal, pero no olvides revisar las 'marcas libres' que pueden llegar a tener buena calidad a menor precio. Piensa que vale la pena usar un mejor pañal por las noches que es cuando tu bebé permanece más tiempo sin cambiar. A la hora de elegirlo fíjate en los siguientes puntos:
- Es preferible que la cubierta externa no sea de plástico, así la piel del pequeño respirará mejor y tendrá menos posibilidades de sufrir rozaduras.
- Los elásticos de las piernas deben hacer que el pañal se ajuste suavemente al contorno del cuerpo, sin dejar marcas ni laceraciones.
- Hay pañales cuyas cintas son adheribles o de velcro, esto te permite ver si es necesario cambiar a tu bebé.
- Cuida que el pañal sea del tamaño adecuado. No por ser más grande funciona mejor.
Con el impacto ecológico que provocan los pañales desechables al medio ambiente, busca aquellos cuyas fibras no estén blanqueadas con cloro, y de ser posible que contengan algún porcentaje de fibra reciclada. A la hora de desecharlos nunca los tires al inodoro. Mételos en una bolsa de plástico bien cerrada y en la basura.
El cambiar pañales es una tarea que todo padre debe hacer inevitablemente y lo mejor es que no siempre sea rutinario, como bien dice el post se puede aprovechar el momento para jugar con el bebe
ResponderEliminarhttp://www.bebeslectores.com
Gracias por tu comentario!
ResponderEliminarAsí es, y todo se hace más sencillo cuando es llevado a cabo con amor.
Saludos!